Por un mundo más accesible para todos

Diversidad Funcional Auditiva: Qué es, Tipos y Grados de Hipoacusia

Diversidad funcional auditiva en personas mayores
Contenido

La diversidad funcional auditiva (anteriormente conocida como discapacidad auditiva) no es una condición de «todo o nada». Se trata de un espectro muy amplio que abarca desde personas que tienen una ligera dificultad para seguir una conversación en ambientes ruidosos, hasta aquellas con una pérdida total de audición.

Entender cómo funciona el oído y qué tipo de pérdida afecta a un familiar o a nosotros mismos es el primer paso para buscar soluciones y mejorar la calidad de vida. En este artículo, desciframos los tipos, causas y, lo más importante, cómo adaptar el entorno.

¿Qué es la diversidad funcional auditiva?

La diversidad funcional auditiva se refiere a las variaciones (reducción, perdida o anormalidad) en la capacidad de percibir sonidos, lo que puede afectar los procesos cognitivos, la comunicación, el aprendizaje y la interacción social de quienes la experimentan.

Esta condición puede ser congénita, es decir, desde el nacimiento, o adquirida debido a factores como infecciones, lesiones o exposición a ruidos fuertes.

La diversidad funcional auditiva puede manifestarse de distintas maneras dependiendo de la parte del sistema auditivo afectada y del grado de pérdida de audición. Cada tipo presenta características particulares que influyen en la forma en que las personas perciben el sonido y en las soluciones que pueden necesitar para mejorar su calidad de vida.

Diversidad funcional auditiva en la vida diaria

Clasificación según la parte del oído afectada

La diversidad funcional auditiva puede clasificarse según la parte del sistema auditivo afectada, ya que cada región del oído desempeña un papel fundamental en la percepción del sonido. Esta clasificación permite identificar mejor la naturaleza de la pérdida auditiva y las posibles soluciones.

Hipoacusia conductiva

Este tipo de pérdida auditiva ocurre cuando el sonido no se transmite adecuadamente desde el oído externo o medio al oído interno. Esto puede deberse a una obstrucción física, daños en las estructuras auditivas o infecciones. Es común en casos como:

  • Otitis media crónica: inflamación persistente del oído medio que genera acumulación de líquido y limita la transmisión del sonido.
  • Malformaciones congénitas: condiciones como la microtia o la atresia auditiva, donde las estructuras del oído externo no se desarrollan completamente.
  • Perforación del tímpano: una lesión en la membrana timpánica que interfiere con la captación y transmisión de ondas sonoras.

En la mayoría de los casos, la hipoacusia conductiva puede tratarse mediante procedimientos médicos o quirúrgicos, lo que la hace uno de los tipos de pérdida auditiva más manejables.

Cuando la intervención médica no es suficiente o viable, se recomienda, el uso de dispositivos (audífonos), que amplifiquen el sonido, facilitando su transmisión al oído interno.

Hipoacusia neurosensorial (HNS)

También conocida como pérdida auditiva sensorioneural, se produce cuando el daño afecta al oído interno (la cóclea) o al nervio auditivo que conecta con el cerebro. Es el tipo más común de pérdida auditiva permanente y puede deberse a:

  • Exposición prolongada a ruidos fuertes: causa común en trabajadores de entornos industriales o personas que escuchan música a altos volúmenes.
  • Presbiacusia: pérdida progresiva de la audición relacionada con la edad, que suele afectar a frecuencias altas y dificulta comprender conversaciones.
  • Infecciones virales: como la meningitis o el sarampión, que pueden dañar la cóclea o el nervio auditivo.

Este tipo de hipoacusia no tiene cura, pero puede manejarse con:

  • Audífonos digitales: que mejoran la audición amplificando y procesando sonidos de manera personalizada. Son útiles en pérdidas auditivas de leves a severas.
  • Implantes cocleares: que son dispositivos electrónicos que estimulan directamente el nervio auditivo, recomendados para personas con pérdida auditiva profunda que no obtienen beneficios de los audífonos.
  • Terapia auditiva: programas de rehabilitación que ayudan a maximizar el uso de la audición residual y a desarrollar habilidades de comunicación.
Tratamiento de diversidad funcional auditiva

Hipoacusia mixta

La Hipoacusia mixta es una combinación de la hipoacusia conductiva y la neurosensorial. Lo que implica la existencia de problemas tanto en la percepción, como en la transmisión del sonido. Un ejemplo práctico de este caso, sería un individuo con una infección crónica del oído medio que también desarrolla daño en la cóclea debido a la exposición al ruido.

El tratamiento de este tipo de hipoacusia suele requerir una combinación de tratamientos médicos o quirúrgicos para el componente conductivo. Y dispositivos de asistencia auditiva, como audífonos o implantes, para el componente neurosensorial. En cualquier caso, una evaluación audiológica completa es esencial para determinar el plan de tratamiento más adecuado.

Diversidad funcional auditiva según el grado de pérdida auditiva

La diversidad funcional auditiva, también llamada Hipoacusia, puede presentarse de manera parcial o total, afectando uno o ambos oídos. El grado de pérdida auditiva también influye en la clasificación y manejo de la diversidad funcional auditiva. Según su grado, se clasifica en diferentes niveles, medidos en decibelios:

Leve (20-40 dB): Cuesta entender el habla en lugares ruidosos o si se susurra.

Moderada (40-70 dB): Es difícil mantener una conversación normal sin audífono. Se suele subir mucho el volumen de la TV.

Severa (70-90 dB): Solo se perciben sonidos fuertes (gritos, ladridos cerca). Es necesario el uso de lectura labial o lenguaje de signos.

Profunda (+90 dB): Pérdida casi total. Se perciben vibraciones más que sonidos.

Cofosis o Anacusia: Pérdida total y completa de la audición.

Consejos para mejorar la comunicación con personas con pérdida auditiva

Si convives con alguien con diversidad funcional auditiva, pequeños cambios hacen una gran diferencia:

  • Contacto visual: No hables desde otra habitación. Mírale a la cara para que pueda apoyarse en la lectura labial.
  • Habla claro, no grites: Gritar distorsiona el sonido y la cara, dificultando la comprensión. Habla a un ritmo normal y vocalizando.
  • Evita el contraluz: Asegúrate de que la luz te dé en la cara para que se vean bien tus expresiones.
  • Elimina ruido de fondo: Baja la televisión o la música antes de iniciar una conversación importante.

Accesibilidad integral en el hogar: Más allá del oído

A menudo, la pérdida auditiva aparece asociada a la edad (presbiacusia). Cuando nos hacemos mayores, es común que las barreras sensoriales (oído/vista) vengan acompañadas de barreras físicas (movilidad).

Un hogar accesible debe ser seguro en todos los sentidos: desde instalar avisadores luminosos en lugar de timbres sonoros, hasta eliminar el riesgo de caídas en las escaleras.

En Joval Accesibilidad, somos expertos en adaptar viviendas para personas mayores o con diversidad funcional. Aunque nuestra especialidad técnica es la eliminación de barreras físicas, entendemos la accesibilidad de forma global.

Si estás adaptando la casa para un familiar mayor y necesitas resolver también problemas de movilidad, podemos ayudarte. Contacta con nosotros para asesorarte sobre soluciones de accesibilidad integral.

¿Necesitas un Salvaescaleras?

Scroll al inicio